Crítica Personal al Mundo Contemporáneo (VII): La Razón

7. La Razón.

Es la gran protagonista hoy en día. Tanto por su omnipresencia en boca de casi todos, como por su ausencia en la realidad. Todo es por la razón, pero sin la razón.

Cuando dos partes involucradas en un problema dicen usar la razón, acusan a la otra de ser irracional y fanática.

 ¿Pero que es realmente la razón?

Humildemente hablando, es una de las singularidades del ser humano, aunque no la única. Es la herramienta que le permite discernir lo lógico de lo absurdo, y de lo natural de lo artificioso.

Este hecho viene del pensar, del jugar con las ideas para darlas una consistencia consecuente con la lógica y con la ley natural. Es intrínseca a todo ser humano, y sin duda, una de sus herramientas más poderosas. En Grecia se la denominaba el “Logos” y hemos heredado esta percepción de ella en la actualidad.

Hoy sobretodo es usada en el ámbito científico, pero sus dominios abarcan mucho más.

Debido a la creencia del “progreso” heredado de la Ilustración, a la filosofía descartesiana del “Pienso, luego existo” y a otros múltiples y diversos factores nacidos de los dos anteriores, hoy está es usada como si su propio nombre fuese legitimizador para actos irracionales.

Por pensar podemos pensar muchas cosas. Y nuestra imaginación (otra de nuestras más majestuosas herramientas) es lo suficientemente poderosa, y más, como para hacer parecer lógico lo ilógico. Tal vez radique ahí la belleza de la fantasía.

Pero usado de manera perniciosa, puede hacernos parecer que actos de autentica barbarie sean normales, alegando que se ha usado la razón (en vez de la más auténtica imaginación).

¿Cuándo es la razón una razón real? Cuando es consecuente con lo real. La razón es la herramienta para desentrañar la verdad, y la verdad es la realidad (refiriéndome aquí a realidad como la esencia del universo). Cuando, entonces sigue la ley natural, pensada con lógica, y no de manera imaginada, como si de un problema matemático se tratara (salvando las distancias) podemos decir que usamos la razón.

¿Y qué es una ley natural? Esto entra en niveles ya muy altos para un servidor, pero dicha ley se basa en lo que es la realidad o verdad. La ley natural será pues lo que nuestra conciencia percibe como lo que hay que hacer por encima de cualquier influencia cultural. Y para descubrirla hay que tener una conciencia bien formada, para la cual hay que haberla curtido de manera bien razonada.

Por ello, no puede usarse como razón cualquier cosa que vaya en contra de la lógica y la citada ley natural. Las cosas son como son, y punto. Aunque queramos cambiarlas, la esencia de la vida seguirá siendo la misma.

En consecuencia, lo usado de manera librepensadora como razón es diametralmente opuesto a lo anterior, desde mi percepción, pues con la excusa de tal ideal, arremete contra todo lo que esta en su contra, ya sea religión, cultura o ciencia.

Es bonito defender la razón, pero es monstruoso absolutizarla para usarla como una herramienta.

Seguramente el racionalismo habrá matado a más gente que cualquier otra causa en la historia. Y toda en los últimos siglos a partir de la Ilustración. ¿Son ya muy manidos los recursos de citar a la época del Terror en la Revolución Francesa o Rusia? ¿Y a Hitler, Mao, Lenin, Napoleón, Robespierre, Stalin y Mussolini entre otros?, y sobretodo ¿a la Eugenesia? Podría hacer cuentas, y seguramente entraríamos en el centenar de millones de muertos sumándolos todos, ignorando a la eugenesia de las últimas décadas.

 

Pues eso es lo que padece hoy en día la razón. A sazón de relativismo, la razón ha pasado de ser herramienta de búsqueda de la verdad a ser lo que es la realidad. Otra consecuencia del lema descartesiano anteriormente citado. Ahora la nueva “religión” mayoritaria (sin querer ofenderlas a ellas) es el racionalismo. Infiel el que no la siga.

 Normal que desde este punto de vista, Fe y Logos parezcan incompatibles cuando nunca lo han sido. Al menos en esencia. Resaltar entonces me gustaría decir que la razón buscará el como de las cosas, y la fe, el qué de las cosas. Son herramientas compatibles, que usadas de manera conjunta pueden ser una poderosa herramienta en la dificultosa tarea de desentrañar la realidad. Una sin la otra cojea el sistema, y absolutizadas, ya sea como fideismo, o como racionalismo, crean abominaciones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: